

El
suceso es relatado por la Profesora Gabriela Gutiérrez Medellín en su libro,
"Doscientas Dos Sampetrinas Hicieron Retemblar en su Centro la Tierra
Misma". La autora descubre las luces y sombras de un episodio de nuestra
historia regional, que rescata en una obra digna de ser leída por los interesados
en nuestra vida pública local, como enseñanza y ejemplo para la presente
generación y las venideras.
Episodio
de luces, porque revela el tejido emergente de una red social solidaria de
mujeres de clase media urbana, entregadas a promover el desarrollo humano de
las familias campesinas más necesitadas, que ante una realidad crítica
inadmisible de un día para otro se transforman en activistas del bien común,
enfrentando con medios pacíficos la rígida estructura del Régimen de Partido de
Estado, y sufriendo la incomprensión de una sociedad que sospecha con
desconfianza, de todo esfuerzo de participación ciudadana.
Episodio
de sombras, porque el Sistema Político no admite crítica ni disidencia. Las
fuerzas policiacas con el apoyo del Ejército interceptan al grupo de mujeres en
la carretera esa misma noche, les destruyen los mecheros con los que se
alumbran en descampado y crean un cerco para impedir que el apoyo del pueblo en
agua y alimentos llegue a las manifestantes.
Nos
encontramos en la parte más profunda del agujero en que sepultó al otrora
exitoso campo lagunero el sistema ejidal de explotación colectiva de la tierra,
que lejos de liberar al campesino dotándolo de su propia tierra, lo sometió a
la odiosa dictadura del Banco Ejidal e hizo de la Compañía Nacional de
Subsistencias Populares (Conasupo) una inmensa tienda de raya.
El
pliego petitorio es muy elocuente: Eliminación de los vales de la Conasupo;
alto a la venta de los contratos a los braceros que buscan trabajo en los
Estados Unidos; créditos oportunos y accesibles para sembrar la tierra y
trabajo de mano de obra en la construcción de la Carretera a Cuatro Ciénegas y
en los canales de riego.

La
prensa regional informa, pero visiblemente amordazada. La Revista Impacto de
Regino Hernández Llergo coloca el tema a nivel nacional y acorrala al régimen
de la Revolución, que se encuentra en esos días en plena campaña de propaganda
festinando el Milagro Mexicano a nivel internacional.
La
Caravana logra llegar a la ciudad de Saltillo, en donde recibe el apoyo de la
sociedad civil tanto saltillense como regiomontana, lo que amenaza provocar una
reacción en cadena. El Gobernador da un giro de ciento ochenta grados, y
consigue una audiencia a una comisión designada por las quejosas que son
recibidas en Palacio Nacional. El Presidente responde al reclamo con el Plan de
Rehabilitación de La Laguna, que creó el sistema de riego y explotación
agropecuaria que conocemos en la actualidad.
El
episodio es desterrado de la memoria colectiva y sepultado en el olvido. La
profesora Gabriela Gutiérrez lo rescata de su álbum de familia por amor a su
tierra; como homenaje a su madre Doña Juanita Medellín que participó en la
dirigencia del movimiento y como una aportación al activismo social al que hoy
día está entregada la propia autora en el área rural de San Pedro, por el bien
de sus semejantes.