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22 de septiembre de 2016

En el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente

Creo que no es lo mismo desbocarse con las opiniones en las redes sociales y tomar las calles para marchar protestando por las anomalías y omisiones del gobierno, lo anterior viene a cuento por la desangelada marcha contra Enrique Peña Nieto a la que convocaron desde Internet para realizarse el pasado 15 de septiembre. Sobre la protesta realizó una crónica Lilia Margarita Rivera Mantilla, la que ilustró con gráficas captadas por ella misma en el momento que se impidió al contingente llegar al pie del balcón de Palacio Nacional. Sobre la frustrada demostración de protesta Armando Fuentes Aguirre “Catón” escribió un comentario publicado hoy en su columna “De política y cosas peores” que dice así: 
"Lejos de mí la temeraria idea de decir que fue un fracaso la marcha a que se convocó en la Ciudad de México para pedir la renuncia de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, no se equivocará quien diga que el número de asistentes a esa manifestación estuvo muy por abajo de lo que esperaban sus organizadores. Las redes sociales se mostraron más activas en la teoría que en la práctica. Y es que se chatea con los dedos, pero para marchar hay que mover los pies. Por otra parte pienso que no son muchos los mexicanos que están dispuestos a dar el salto al vacío que significaría en las actuales circunstancias la defenestración del Presidente. En un caso como éste decían nuestros antepasados: "Paciencia y barajar". Aunque parezca que el 2018 está muy lejos todavía, lo cierto es que muy pronto llegará. Podremos entonces expresar con nuestro voto la condena a los males que han derivado del actual gobierno, o de la falta de él. Digámosle por ahora al régimen: "Nos vemos en la elección presidencial". (¡Brrr!)." 

En el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente. Parece que en esto se ha convertido mi vida desde que inició septiembre a la fecha. El lunes 5 de septiembre de 2016, estuve en este mismo lugar pero por razones muy diferentes. Aquella tarde fui a presenciar el homenaje póstumo a Juan Gabriel, en la entrada al Palacio de Bellas Artes; este jueves 15 de septiembre, decidí darme una vuelta para ver cómo estaba el ambiente por Madero rumbo al Zócalo en lo que llegaba la marcha en contra de Enrique Peña Nieto; policías federales y de la Ciudad de México por doquier, era claro que no les permitirían llegar hasta Palacio Nacional, para hacerse escuchar por Enrique Peña Nieto.  (Foto 001)
Difícil de distinguir pero al fondo se alcanza a ver la estatua ecuestre de Francisco I. Madero.
Me subí a la orilla de la jardinera que se alcanza a ver junto al policía J. Molina, quien me ve con cara de desaprobación, me invitó educadamente a que bajara de la jardinera, lo cual hice inmediatamente, pero contenta de haber podido tomar la foto. (Foto 002)
Para tomar esta foto muchos tuvimos que tomar la calle paralela a la avenida Juárez, o sea  Independencia, caminar unas dos o tres cuadras, tomar una calle perpendicular para salir otra vez a Juárez a la altura de la Alameda. Dentro de todas estas restricciones, hubo algo que me provocó sentimientos encontrados, o en choque. Por un lado me dio gusto ver que muchas mujeres jóvenes estaban dentro del cuerpo de la policía; muchas de ellas muy jóvenes, pulcras, disciplinadas y guapas. 
No me gustaría que tanta fuerza y valor fueran usados para controlar, para someter a otros injustamente; para seguir creando y engrandeciendo a este país, para eso sí. Pero allí estaba el cuerpo de granaderos junto a Francisco I. Madero, con su mano derecha en gesto de calmar, de detener la violencia. (Foto 003)
Hace poco más de 103 años, aquel febrero de 1913. El Presidente Francisco I. Madero había dejado el Castillo de Chapultepec para dirigirse a Palacio Nacional para estar cerca de los combates entre los golpistas y las fuerzas leales a su gobierno. 
En la foto escoltado por sus seguidores en aquella Marcha de la Lealtad. Ahora el Apóstol de la Democracia está rodeado de inconformes - la mayoría jóvenes como es de esperarse- al gobierno más impopular en los últimos veinte años. Y si Madero cobrara vida, ¿con quién estaría? (Foto 004)

Desde el Ángel de la Independencia, la marcha avanza rumbo al Zócalo, no se permitió el paso. En la foto, apenas empezaba a llegar el contingente, pensé que no serían muchos, pero salía gente por todos lados. (Foto 005)
La avenida ya estaba ocupada por los manifestantes, ya no eran tan pocos como se pensaba; los jóvenes no tenían pinta de zarrapastrosos, sostenían pancartas con las consabidas leyendas en contra del presidente del país; hombres y mujeres diferentes en su aspecto y actitud a los que vi formados en la calle de Palma, mientras eran revisados, cuestionados y se les entregaba su bolsa de plástico, conteniendo su tentempié para aguantar el hambre, el hambre de esa noche mas no la de toda la vida.
Al fondo se ve un puesto de socorro de la Cruz Roja, por lo que pudiera ofrecerse. (Foto 006).
Le di la espalda a la avenida Juárez para ver qué sucedía en el interior de la Alameda. Como puede observarse, todo estaba en calma, la gente paseaba como cualquier día de la semana. Al fondo se puede apreciar una fila de camiones estacionados sobre la avenida Hidalgo. En esos camiones se transportó a un buen número de acarreados para que fueran a vitorear a Enrique Peña Nieto. En ese tramo de la avenida Hidalgo, circula una ruta importante del metrobús, la cual fue bloqueada por la misma autoridad para que pudieran llegar por ahí los cientos de “invitados especiales”, para estar cerca de Palacio Nacional y que se viera que sigue habiendo priismo… y gobierno. (Foto 007)
Me pregunto, ¿en alguna de sus sesiones espiritistas, habrá Madero “visto” este futuro para México?  ¿Alguien, desde alguna otra dimensión, le podría haber dicho que 103 años después de su asesinato, iba a estar rodeado de gente que intentaría llegar hasta Palacio Nacional para protestar en contra de un presidente y una clase política llena de cinismo e ineficiencia como pocas veces se ha visto en la historia del México supuestamente independiente?
Me parecía de alucine ver su estatua rodeada de policías y fotógrafos independientes y de la prensa que cubría el evento. (Foto 008)
Madero por la calle de San Francisco, también conocida como Plateros, rumbo a Palacio Nacional de donde sería llevado hasta la prisión de Lecumberri. Eso es lo que pretenden muchos de los que protestan, de los enardecidos por las injusticias, lograr que aquellos que han traicionado la confianza de los mexicanos, sean sacados de ese lugar que representa la historia política de este país, y llevados hasta el lugar en donde deban ser juzgados. (Foto009).
Para concluir. ¿Traidores quiénes son llevados en el tradicional acarreo? ¿Vendidos?
Yo creo que siguen siendo víctimas, víctimas de extorsión: o te prestas a este juego, o se te retira la ayuda que te da el gobierno por medio de Prospera. Hasta cínico y cruel resulta el nombre dado a este programa de ayuda a quienes viven en pobreza extrema. Y tanta es su pobreza, que no tuvieron fuerzas suficientes para responder con entusiasmo fingido a la arenga independentista de un presidente cuyo rostro reflejaba mucha tensión, enojo y resentimiento. Peligroso.
Lilia M. Rivera Mantilla
corima_laguna@hotmail.com
Ciudad de México, septiembre de 2016

20 de septiembre de 2016

Un amargo 19 de septiembre

Hace 31 años, el 19 de septiembre de 1985, un sismo sin precedentes sacudió a la Ciudad de México echando por tierra edificios emblemáticos y muy altos. El fenómeno telúrico fue sufrido por nuestra colaboradora Lilia Margarita Rivera Mantilla y su familia, quien escribió una crónica del simulacro con que se recordó el temblor. En esa fecha el gobierno de la República fue rebasado por la situación de emergencia, lo que obligó a la sociedad civil a meterse de lleno a las labores de rescate y de reconstrucción. El titular de ese gobierno que se quedó pasmado ante la situación de emergencia era Miguel de la Madrid Hurtado. Ese día Jacobo Zabludovsky fue el protagonista de una demostración memorable de profesionalismo al olvidar su dolor y congoja al ver desplomada la que por muchos años fue su casa de trabajo. El conductor se sobrepuso y aunque con el ánimo aplastado por el horror, narró momento a momento la tragedia. Al paso de los años, señala Lilia, poco o nada fue lo que aprendimos los mexicanos.

¡¡Alerta, sísmica!! ¡¡Alerta sísmica!! ¡¡Alerta sísmica!!
Devastación en el reputado Centro
Médico del Seguro Social.
Así se escuchó esta mañana, a las once en punto, la alerta para el simulacro de un terremoto 8.1. Como cada año, los recuerdos dolorosos, angustiantes, inquietantes. Desde ese día a la fecha, cada sacudida en el piso, por leve que sea, nos pone en guardia; no sabemos qué nos espera, no tenemos idea de cuánta vaya a ser la gravedad que traiga aparejada ese fenómeno: el que la tierra nos recuerde que se mueve, simplemente cuando le venga en gana.
¿Aprendimos algo de tanta muerte, de tanta desolación, de tantos añicos, de ver fierros retorcidos, edificios convertidos en pasteles de varias capas aplastadas por el manotazo de un gigante? Me da pena decirlo, pero no. Cada día que pasa, se talan más árboles para construir otros de concreto de treinta, cuarenta, o más pisos. Zonas cuyo suelo es fangoso, tienen encima edificios de varios estilos y tamaños. ¡Ah! Cómo nos gusta jugar con Dios a las vencidas.
Ahora recordemos:
El Laberinto de los Ingenieros
Hace ya tiempo que no paso por allí. Pero recuerdo muy
Edificio de la constructora Ingenieros Civiles Asociados.
      En su interior se ubicaba el laberinto de los ingenieros.
bien el antiguo edificio de Minería 145 sede de esa impresionante empresa constructora que era el grupo ICA en los primeros años de la década de los setenta...del siglo pasado. Para mí, tenía la forma de una herradura o de la letra omega, formas con las que también alucino al estado en que nací: Coahuila.
Al ver de frente su fachada, la entrada principal quedaba en el centro del edificio, por ahí se iba directo a la Presidencia del grupo. Por ejemplo, el área donde yo trabajaba estaba en el extremo derecho, digamos que en la “patita” de la omega de ese lado; la Vicepresidencia de Construcción Urbana, creo recordar, estaba en el tercer piso. Sin embargo, el área de las oficinas en donde se encontraban funcionarios de alta jerarquía tenía una puerta que daba acceso a escaleras y pasillos que conducían directamente a la Presidencia. Las personas facultadas para usar esta especie de pasadizos secretos se dirigían o salían del centro de su objetivo sin tener que encontrarse, verse y saludarse cuando, a lo mejor, ni lo deseaban. Me imagino que todos aquellos ajenos a la empresa desconocían esa especie de laberinto que había al interior del edificio.
Lo que fuera parque de beisbol y que en 1985 se utilizó
como morgue, hoy es el terreno comercial en el que  se
yergue el centro comercial Parque Delta.
Nunca recorrí el laberinto interno del edificio de ICA mientras estuve trabajando en ese lugar. Sólo una vez lo hice en sueños: Corría presurosa y angustiada por escaleras y pasillos, abría puertas buscando a alguien en especial, por fin empujaba una y un grupo de hombres me miraban intrigados por la interrupción. ¡Qué vengan los ingenieros! gritaba, con el miedo hecho nudo en la garganta.
Entonces, me despertó la voz de mi esposo que alarmado me ordenaba: “Lilia, levántate, está temblando muy fuerte”. De un golpe, salté de la cama mientras él tomaba a nuestro pequeño hijo en brazos. Corríamos rumbo a la puerta de salida de nuestro departamento. Veía horrorizada como caían lámparas al piso, pensaba que los muros se abrirían y que los muebles saldrían volando para caer al vacío.
Eran las 7 de la mañana con 20 minutos del jueves 19 de septiembre de 1985.
Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Salimos al pasillo donde se ubica aún nuestro departamento, y todos los vecinos se encontraban en el quicio de sus puertas con la sorpresa y el miedo alterándoles el rostro.
Por fin paró. Entramos cada quien a sus respectivas casas. No teníamos idea de lo que había ocurrido. Corrí a encender la televisión; para mi esposo no era algo común lo que acababa de ocurrir, pero no había luz eléctrica. Encendimos un radio con pilas que, extrañamente, se había quedado sintonizado en la W, estación que casi nunca escuchábamos. Y nos enteramos de la magnitud de la tragedia. Con la voz demudada por el horror, el locutor contaba toda la destrucción que había visto a su paso cuando se dirigía a la W para iniciar su noticiero de todos los días.
Uruapan e Insurgentes en la Colonia Roma del ex Distrito
Federal.  La escena de devastación se mantuvo durante va
rios meses.
Y luego Jacobo Zabludovsky inicia su célebre crónica de aquella mañana que dejó herida de muerte a nuestra ciudad. El inamovible Zabludovsky llorando al ver en el suelo su casa de trabajo de casi toda la vida.
Hoy, 19 de septiembre de 2016, a las 11:00 de la mañana en punto, sonó la alarma sísmica durante un minuto. Y volvieron los recuerdos dolorosos, y se me enchinó la piel de todo el cuerpo, se me estrujaron el estómago, el corazón y todo lo que pueda tener de estrujable en las entrañas.
Y recordé que hace treinta y un años, en las labores de rescate y de reconstrucción de nuestra hermosa ciudad, se reconoció el desempeño y eficiencia de los ingenieros mexicanos, así como el prestigio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México y, de igual manera, el del Instituto Politécnico Nacional, entre otras escuelas.

12 de septiembre de 2016

Plagios en un informe reformado


Ante la carencia de logros de la administración federal el presidente Enrique Peña Nieto se vio obligado a recurrir al plagio en ocasión de su IV Informe, durante los 65 años que estoy a unos días de cumplir, nunca hubo en México un Primer Mandatario tan cuestionado y con tan bajos niveles de popularidad, sobre el tema escribió su columna Metáfora Ciudadana el académico Luís Alberto Vázquez Álvarez que dominicalmente se publica en El Siglo de Torreón y que les comparto al considerarla de interés.

   "Saludar con sombrero ajeno es un auténtico plagio".

Hace tres días los mexicanos recibimos el mensaje de Enrique Peña Nieto sobre el informe presidencial con la misma credibilidad que una mujer maltratada, tundida, humillada, recibe las frases de perdón de su marido golpeador que le jura y perjura que ya jamás volverá a humillarla; simultáneamente le pide un caldito bien picoso para curarse la cruda, ropa limpia y que lave la que trae puesta con manchas de lápiz labial que no usa ella; todo esto mientras grita y bofetea a sus hijos avisándoles que él espera la llegada de un amigo suyo que ha insultado feroz y constantemente a esa familia; pero que ahora los necesita para lograr su ambición.
Enrique Peña Nieto
La historia de los primeros de septiembre tiene infinidad de aristas, pero bástenos dos ejemplos que nos muestren porque los comparamos con el de este año: en 1968, en su cuarto informe de gobierno, Gustavo Díaz Ordaz aseguraba: "La injuria no me ofende; la calumnia no me llega; el odio no ha nacido en mí". Peroraba su respeto por la autonomía universitaria y ofrecía una mano amistosa para solucionar el problema estudiantil latente, mientras que con la otra alimentaba a los gorilas que días después ocuparían por la fuerza militar la UNAM y un mes después asesinarían, en la Plaza de las Tres Culturas, a más de 400 mexicanos.
1982; José López Portillo lloraba por el peso mexicano y aseguraba que "ya nos saquearon. México no se ha acabado. Ya no nos saquearán", mientras nacionalizaba la banca y permitía el surgimiento de una elite de burócratas que se convertirían en multimillonarios y años más tarde alcanzarían la gloria de ser rescatados por el FOBAPROA que aún nuestros nietos seguirán pagando.
Lo válido de los ejemplos anteriores, es que esos dos presidentes, muy infames, pero valientes, enfrentaron cara a cara a pueblo y congreso, informaron de los problemas que el país vivía y no se escondieron. En 2016 el informe presidencial se ha convertido en "un saludar con sombrero ajeno" lo que es un auténtico plagio. Como promoción a este cuarto informe Peña Nieto presume lo que no es suyo; y no existe el menor interés o asomo por evitar que éste se descubra. La multitud de comerciales que se transmiten en radio y televisión, utilizan a mexicanos, como Luisa que ganó un concurso en España por ella misma, pero que, como todo plagio, al salir en él el presidente hablando de cosas buenas y no decir que éstas se lograron con esfuerzo ajeno al apoyo gubernamental, indican, indubitablemente, que fue gracias al gobierno que lo logró. Similar situación ocurre con los triunfadores en robótica, quienes logran importantes logros, una vez más, por si mismos, pero que al caer dentro de la promoción del informe de gobierno, el presidente se los apropia, para su gloria personal.
José López Portillo
En este México de hoy, se hablan dos idiomas totalmente diferentes; mientras EPN grita grandeza, el pueblo habla de miseria, son dos cosmovisiones encontradas, es cierto que no siempre la mayoría tiene la razón, pero también es cierto que la razón rara vez acompaña a los poderosos, sobre todo cuando estos pierden piso y se sienten superiores al pueblo, cuando sus presunciones de logros sociales son ininteligibles para la realidad popular o cuando ellos se ven como dioses.
El supuesto cambio de modelo de informe, resulto un fraude, Peña Nieto dijo que pasaría del monólogo al diálogo; pero si analizamos el tiempo ocupado por su voz de los 142 minutos en los que estuvo con 396 jóvenes "invitados"; mismos que nadie supo cómo fueron seleccionados: =algunos medios aseguran que son priistas, yo no quiero insultarlos y mejor dudo=; pero muchos resultaron ser beneficiarios de programas sociales federales; otros trabajan en el gobierno; hubo hasta regidores de SLP. Salvo el último, los demás realizaron preguntas cómodas. Llama la atención que siendo "jóvenes" no se preocuparon por otros jóvenes, en especial de los de Ayotzinapa. Peña Nieto hablo mínimo 123 minutos, bajo el supuesto de que el moderador y quienes "cuestionaban" se hubieran tardado un minuto en cada una de las 23 preguntas a las que respondió el presidente. Un diálogo donde un interlocutor habla el 84% del tiempo, es soliloquio despótico.
Gustavo Díaz Ordaz
Y dicho "diálogo" pasa a la historia cómica de México; quedaron pendientes algunos renglones sobre derechos humanos, además de los 43 de Ayotzinapa; las matanzas de Tanhuato y varias más; los aumentos mensuales a los combustibles y a la electricidad de los que se había asegurado no subirían, el espaldarazo al director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, Alfredo Castillo, quien utilizo recursos públicos para irse de luna de miel a Brasil.
Yo creo en los jóvenes, este talk show peñista al estilo Laura Bozo no modifica mi visión de la juventud; creo que millones de profesionistas si realizaron su tesis con honestidad y, como Ex A Tec, claro que pondero la validez de las maestrías y doctorados del ITESM; "Una golondrina no hace verano"; y contrariamente a eso, en todos los casos, los "errores metodológicos" como experiencias fraudulentas, si se cuentan y cuentan mucho.
En tanto que esto acontece, los mexicanos seguimos esperando que, en medio de esta mar procelosa, pudiera surgir un alma caritativa que encendiera una luz, que prestara una brújula, vamos que al menos hiciera sonar fuerte una alarma, porque vamos a un acantilado y no se ve que vaya a darse un giro en el timón; entre la soberbia y la necedad, se continúa rumbo al fracaso social, económico y político.

9 de septiembre de 2016

Más allá del Presidente

El problema que enfrentamos los mexicanos es estructural y lejos de remontarse la circunstancia actual puede complicarse debido a que no da de sí el régimen de Enrique Peña Nieto independientemente de la voluntad que pueda tener de corregir el rumbo. La verdad, es mala la gestión administrativa. Nunca un presidente mexicano de cualquier partido había sido tan cuestionado y tan impopular como el actual. Peña Nieto va de un error a otro, a tal grado que el deseo de los ciudadanos es que ya se acabe la pesadilla. La columna Sobreaviso de René Delgado Ballesteros se tomó del portal electrónico de El Siglo de Torreón el pasado 4 de septiembre, aunque se publica en otros medios impresos del país, principalmente los del Grupo Reforma.
       
Vistos en retrospectiva, son ya varios sexenios en que el país carece de gobierno

Felipe Calderón
Sin restarle responsabilidad al actual jefe del Ejecutivo, es evidente que la situación lo rebasa. No es para menos, el carácter del problema es estructural: el régimen político no da más de sí. En esa medida, reducir la falta de gobierno a la mala gestión administrativa o, bien, a la capacidad o la voluntad del mandatario no contribuirá a remontar la circunstancia y sí, en cambio, puede complicarla.
Algún día habrá que hacer el balance del daño provocado al país por las administraciones panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón. Contaron, el primero, con condiciones políticas y, el segundo, con condiciones económicas insuperables para emprender la reforma política necesaria, y las despilfarraron. En particular, Felipe Calderón ahogó el país en un baño de sangre y renunció a la política.
Vicente Fox
Hoy, los mandamases son mandamenos. De ahí la urgencia de que otras instancias u organizaciones se activen. De otro modo, no es descartable ir a una situación peor a la prevaleciente. No se ha tocado fondo porque, a sabiendas, se niega reconocer la raíz del problema. Y sí, las cosas sí pueden empeorar.
Si bien los polos y los agentes de poder han cambiado la configuración justamente del poder, la subcultura del presidencialismo insiste en recargar sobre los hombros del jefe del Ejecutivo todos los males y todos los bienes nacionales. La realidad, sin embargo, desde hace años es otra. Lo sabe la clase política, aunque una porción venere y le queme incienso al mandatario y otra lo vitupere y desee quemarlo en leña verde. Por eso sorprende la pasividad o la perversidad de los partidos opositores.
Los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática actúan como si la situación fuere exclusiva responsabilidad del presidente Enrique Peña Nieto. Y sí, sí es competencia de la administración pero también de los partidos opositores ocuparse de cuanto está ocurriendo. Estructural y coyunturalmente, la oposición contribuyó por acción u omisión a llevar al país a la crisis que lo afecta.
***
La evidencia es obvia. El régimen niega el gobierno. No importa quién gane la próxima elección presidencial, nadie conquistará el gobierno.
Luís Videgaray
Por decir lo menos, durante los últimos 16 años esa ha sido la experiencia: candidatos y partidos ganan votos, no siempre con legitimidad, pero no constituyen gobiernos. Salvo muy contadas excepciones, en los estados el resultado ha sido el mismo: alternancia sin alternativa.
Si las fuerzas opositoras, incluida Morena, no calibran la dimensión del problema frente al cual se encuentra el país o, peor aún, pretenden derivar ganancias de la ruina de la administración; de relevarla, en breve podrían hallarse en igual o peor circunstancia. Sin desconocer los muchos y graves vicios y errores en los cuales han incurrido el presidente Enrique Peña Nieto y destacados miembros de su equipo, lo que vulneró su posibilidad de constituirse en gobierno fue y es la estructura del régimen político.
Si la administración y los partidos opositores no se aprestan a construir un dique que contenga la degradación política, difícilmente podrán garantizar los próximos comicios y la consecuente transmisión del poder en condiciones aceptables. La oposición puede exigirlo a gritos, pero difícilmente conseguirlo si no trabaja en ello.
La sola exigencia no bastará para asegurar la posibilidad de que la próxima administración, sin importar su signo político, se constituya en gobierno. Si se sigue actuando con la miopía que fija el horizonte al fin de semana siguiente, da igual quién obtenga el mayor número de votos o cuáles sean sus intenciones, la historia se repetirá como con Fox, Calderón y Peña: no habrá gobierno. Y el país no resiste arrojar al cesto de la historia y la basura un cuarto sexenio.
Más de una generación se ha visto afectada -por no decir, frustrada- a causa de la miopía y la ambición sin dirección de la clase política que, de a tiro por elección, reforma la reforma electoral para ajustar el reparto del poder, pero no el sentido del poder.
Se requiere de una gran reforma política, no de una pequeña reforma electoral.
***
Hoy, pese a la facultad presidencial, el gabinete no puede quedar sujeto a la voluntad, deseo o capricho del jefe del Ejecutivo.
Donald Trump
Se requiere de un secretario de Hacienda que dé confianza a los sectores productivos y bancarios sobre la correcta conducción de las finanzas y la economía, fijando con objetividad la política adecuada ante el complejo cuadro exterior e interior. Se precisa de un secretario de Gobernación que dé confianza no sólo al mandatario sino también a las dirigencias partidistas, así como a los precandidatos presidenciales, un hombre de Estado sin la intención de concursar por la Presidencia y con el deseo de hacer política. Es menester un canciller que conozca la dificultad de conducir la política exterior, cuando cruje la política interior.
La integración si no de un gabinete de coalición, sí de confianza en los rubros mencionados, así como en los de procuración de justicia, persecución de la corrupción y prevalencia de la seguridad pública. Tener certeza en esos rubros es clave para edificar ese dique.
***
Si todo es llenar de calificativos y de pintas el Palacio Nacional cargando toda la responsabilidad sobre el jefe del Ejecutivo, cosa de comprar tinta y pintura. Si la idea es trazar las bases para que la próxima administración se constituya en gobierno y emprenda esa reforma política, es hora que el peñismo y la oposición, la clase política en su conjunto asuma su responsabilidad.
Sobreaviso12@gmail.com

7 de septiembre de 2016

Ahora resulta que EPN apoya a los candidatos presidenciales de EUA

Lo mismo que otros analistas del acontecer nacional y local Jesús M. Moreno Mejía se muestra desconcertado acerca de los motivos por los que el gobierno de México invitó a Los Pinos al impresentable Donald Trump. Luego de ocurrido el suceso la administración federal ha fracasado para explicar las intenciones de Enrique Peña Nieto al recibir al xenófobo candidato del Partido Republicano a la presidencia de los Estados Unidos de América.

“No es prudente contraer alianzas con políticos que tengan más fama que fuerza”
                          Nicolás Maquiavelo

Enrique Peña Nieto
Inesperada visita que realizó Donald Trump, candidato del Partido Republicano de los Estados Unidos de América, a la residencia presidencial de Los Pinos el pasado 31 de agosto, a invitación expresa del presidente Enrique Peña Nieto, obedece a que este decide apoyar  a los aspirantes a ocupar la Casa Blanca del vecino país del norte, incluyendo aquel que nos valora como escoria y, por lo tanto, nos insulta.
El anuncio de que estaría Trump en la Ciudad de México el miércoles 31 de agosto fue sorpresivo, pues se conoció la especie una noche antes, seguramente para evitar actos de protesta que se hubieran producido a nivel nacional de conocerse con antelación dicha visita, pues dicho individuo se ha declarado acérrimo enemigo de los latinos avecindados en su país, y en especial los mexicanos.
Peña Nieto reveló que la invitación no fue en exclusiva al candidato republicano, sino también a Hilary Clinton, candidata del Partido Demócrata, quien al parecer no se ha prestado al juego de intereses de su contrincante, asegurando el mandatario mexicano que su intención no era intervenir en el proceso eleccionario de EUA, sino intercambiar opiniones en torno a temas de interés común, previo a las votaciones presidenciales estadounidenses en noviembre próximo.
Las protestas no se dejaron esperar en todos los sectores de nuestra patria cuando el indigno y antipático visitante ya estaba en tierras mexicanas, mismas que abandonó casi de inmediato tras de su entrevista privada con EPN, a fin de que no resultara dañado en su “honorabilidad”, pues sabe que es considerado persona non grata en nuestra patria.
El candidato republicano confirmó su intención de que se construya un muro a lo largo de la frontera norte de nuestro país, confirmándolo al llegar a Phoenix, Arizona, donde recalcó lo que desde hace tiempo ha venido repitiendo: que esa valla será con cargo a nuestro país, “el 100 % …ellos aún no lo saben (en tono irónico), pero lo pagarán”.
Donald Trump
“¿A qué diablos vino Trump?” Se pregunta el comunicador y analista José Cárdenas en uno de sus artículos, y dentro del mismo señala que el candidato estadounidense aprovechó su visita para hacer campaña a su favor “y restregarnos otra vez que cancelará el Tratado de Libre Comercio (TLCAN por sus siglas en inglés)” una vez que llegue a ser presidente de Estados Unidos de América.
Fue muy listo Trump el aceptar venir a México a invitación expresa de EPN, si bien éste dijo que no sólo la formuló al candidato republicano, pues también le propuso venir a nuestro país a Hilary Clinton, quien hasta el momento de redactar esta entrega no se sabía si vendría, pero de seguro no lo hará por no estar dispuesta a hacer ese mal juego político de nuestro presidente.
El caso es que Trump “chamaqueó” a Peña Nieto, dejando a este “mal parado” en simpatía (de por sí ya muy bajo en materia de aceptación en los últimos meses), y no sólo a nivel nacional sino ante los ojos críticos del mundo entero.
Los yerros de EPN han ido en aumento, pero no es dable en él a reconocerlos. Tal vez por ello ordenó llevar a cabo una intensa campaña previa a su Cuarto Informe de Gobierno, titulada “Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho”, la cual se enfoca en hacer ver los logros de quienes participan en los “spots” radiofónicos y televisivos.
 Menciona en esa la campaña que el beneficio o el logro personal se le debe a dependencias gubernamentales, engrandeciendo a estas por la calidad de sus servicios, a sabiendas que las mismas no cumplen al 100 % su función, por ejemplo el Seguro Popular, las instituciones académicas que preparan profesionistas (tal vez en referencia a la Universidad Panamericana que le otorgó el grado de licenciatura a EPN).
Tal vez le faltó (pues no he estado al pendiente de todos los “spots”) referirse a la formación de deportistas de alto rendimiento, y que por tal motivo confirmó en su cargo a Alfredo Castillo como presidente de la Comisión Nacional de Cultura Física y del Deporte (Conade), quien ante los diputados federales lamentó los pobres resultados de nuestros representantes en la pasada Olimpiada en Río de Janeiro, “por el bajo presupuesto” asignado a esa dependencia.
Merece comentarios aparte el descubrimiento hecho a su tesis presentada para la obtención del título de Licenciado en Derecho, por la Universidad Panamericana (a la cual la gente ha rebautizado como “Universidad Patoamericana”, en directa referencia a que es una “Universidad Patito”, o sea de segunda o tercera calidad).
Hillary Clinton
También merece comentarios por separado el antes mencionado Cuarto Informe de Gobierno, entregado al Congreso el mismo día que se redacta esta colaboración, bajo un nuevo formato en la que EPN hace notar la importancia de los jóvenes.
Sin embargo, podemos adelantar que Peña Nieto no puede ignorar en su informe los resultados económicos negativos en el cuarto año de su administración (a pesar de las anunciadas Reformas Estructurales que se suponía arrojarían importantes beneficios a la nación y su crecimiento), así como venirse dando una constante presión inflacionaria, el dólar fluctuando pero cada vez más caro y un Producto Interno Bruto (PIB) muy bajo.
Pero volviendo a la invitación que el presidente hiciera a Trump. ¿Cuál fue el logro para México? Porque se suponía que vendría a pedir perdón por agredir a los mexicanos y no a utilizar al gobierno de Peña Nieto para aumentar su popularidad, que ya empezaba a decaer en EUA en las últimas semanas, por parte de seguidores y a algunos militantes del propio Partido Republicano.
Creemos que se nos quedó el maleficio de dar al extranjero lo que ellos buscan de nosotros, y por eso les abrimos la casa, los llamamos amigos (aunque nos haya insultado o menos preciado), como ocurrió hace más de 400 años con Hernán Cortés y posteriormente con el archiduque Maximiliano.
“El pueblo que desconoce su historia, está condenado a repetir sus errores”, dicen los historiadores, y hoy en pleno siglo XXI nuestro presidente invita a quien no se cansa de seguir diciendo que los latinos, y en especial los mexicanos, somos gente despreciable y que habrá de cobrarnos un muro infranqueable, como el que dividió en dos a Berlín por muchos años.
Las protestas por esa “metida de pata” de nuestro presidente habrán de seguir en los próximos días, pero ya no tienen caso pues resulta ser algo que no tiene remedio. La bofetada ya nos la dio Trump, y no sería raro que tengamos que ofrecer la otra mejilla para con otro extranjero, pues nuestros gobernantes no acaban de aprender, y mucho menos reconocer, de sus frecuentes yerros que tanto nos perjudican en nuestra dignidad. ¿O usted qué opina, amable lector?
¡Hasta la próxima!

6 de septiembre de 2016

Eludió a la muerte con la ayuda de un generoso desconocido

Aunque desde hace varios años disfruta de una merecida jubilación Higinio Esparza Ramírez se mantiene activo como comunicador por su participación en varios medios escritos y electrónicos, entre otros Extra de la Tarde, Revista Progreso, y aunque lo publicábamos antes, desde hace varios se incorporó a www.hoyacontecerdelalaguna.blogspot.com .  Eventualmente escribe también en El Siglo de Torreón, su casa de trabajo durante toda su trayectoria profesional. El presente texto se publicó hace unos días en el también conocido como Defensor de la Comunidad y es el relato de una experiencia vivida por Simón Álvarez Franco.
       
Venturoso burlador de la muerte -hace diez años sufrió un accidente casi fatal en la carretera a Paila que le costó la pérdida temporal de la función cerebral y dañó sus ojos de manera irreversible- Simón Álvarez Franco disfrutó en otra etapa feliz de su existencia, la compañía de las célebres actrices Rosaura Revueltas y Dolores del Río, inteligencia y belleza de un solo golpe.
Dolores del Río
"Durante más de dos horas, compartí cara a cara -los tres sentados ante una mesa- anécdotas y experiencias con las divas del cine nacional en la sala de descanso del Palacio de Bellas Artes, escenario de un homenaje a Silvestre Revueltas.
"Fue casual el encuentro, propiciado por el doctor Héctor Mayagoitia Domínguez, gobernador de Durango y amigo personal de las fulgurantes damas de la cinematografía mexicana. Viví y disfruté a plenitud una experiencia única", recuerda Álvarez Franco con la vista fija en una botella de Monteviña disminuida por los brindis con amistades en su casa de la colonia El Campestre de Gómez Palacio con motivo de su cumpleaños, el pasado 13 de agosto.
-¿Cómo fue? pregunté refiriéndome al percance que por poco le arrebata la vida:
-Una vaca -paradojas de la existencia- se atravesó al paso del automóvil en el cual viajábamos cuatro ejecutivos de la empresa Leche Bell por el rumbo de Paila. El golpe fue brutal, el bovino salió disparado por los aires y cayó pesadamente sobre el capacete del coche. Yo ocupaba el asiento del copiloto con el cinturón de seguridad bien puesto y el animal de unos 400 kilos de peso aplastó mi cabeza lámina de por medio.
Los compañeros salieron por su propio pie y yo quedé atrapado por el cinturón a causa del fortísimo impacto sobre mi cuerpo. El esfuerzo de aquellos para liberarme resultó inútil porque no pudieron destrabar manualmente el cerrojo trabado. En ese largo y angustioso instante surgió un lugareño con unas tijeras de podar pasto en sus manos. No dudó en ningún momento, comenzó a cortar con dificultades la faja que me tenía cautivo y me sacó en brazos con la ayuda de los demás.
-Minutos más tarde el automóvil se incendió y explotó.
-No conocí el nombre de mi salvador y nunca supe de dónde vino. Mi agradecimiento es eterno.
-El cerebro -agrega- resultó severamente dañado. Perdí transitoriamente la memoria; con el ojo izquierdo ya no veo y con el otro miro a medias.
No se inmuta con el relato, pero se esfuerza para no revivir en su mente el doloroso trance. Sacude la cabeza y retoma la plática alrededor de otros temas más digeribles, como, por ejemplo, la entrevista que le hizo a Pedro Armendáriz para el boletín de espectáculos "Nuestro Sistema", editado por Bancomer México. Le dio seguimiento al veleidoso y rudo actor fuera de cámaras hasta su muerte por suicidio en Los Ángeles, California en los años 60 del siglo pasado.
Héctor Mayagoitia
Dueño de una memoria kilométrica que se remonta a la infancia, recuerda a su señora madre doña Esther, ejecutando música popular en una balalaika de tres cuerdas -un instrumento triangular parecido al laúd-. "Desde entonces surgió mi amor por el arte melódico", rememora con un nuevo brindis… y no da tregua. Él es el único que platica y embruja.
Como intermediario y gestor igualmente cumplió misiones imposibles: reunir en convivencia con cena incorporada a un militante del PRI en campaña por la presidencia de México -José López Portillo- con un destacado miembro del Partido Comunista, el profesor José Santos Valdés, escritor, periodista y crítico severo de la burocracia sindical y de las autoridades educativas de la época.
El encumbrado político le pidió a Álvarez Franco -quien fue el encargado de darle la bienvenida durante la inauguración de unas granjas de la empresa avícola en la que él laboraba-que le consiguiera una entrevista con el maestro en su domicilio de Ciudad Lerdo.
El deseo se cumplió cabalmente. El destacado mentor, "un militante comunista limpio y abnegado y a la vez apasionado impulsor de la escuela rural mexicana" consigna un reportaje en "La Jornada", aceptó la solicitud y recibió en su morada a JLP y acompañantes, sin compromisos de ninguna índole. Nunca pactó con los poderosos, subraya el trabajo periodístico.
Rosaura Revueltas
La amistad es otro de los dones del licenciado en Relaciones Industriales: la cultiva en todos los ámbitos de su desarrollo ciudadano y profesional. Lo conocen un gran porcentaje de laguneros y pobladores de otras latitudes desde niños a viejos. Sembró amigos en Saltillo, Toluca, Guadalajara, Guanajuato, Tuxpan, Ocampo, Monclova y Puebla y como viajero que no se cansa la llevó más allá: España, Francia, Italia, Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Ucrania, Rusia y Canadá. La embajada de México en Estados Unidos le otorgó una beca por seis meses para que se capacitara en aquel país en la rama de capacitación de personal. Y surgieron más amistades.
-Trato igualitario a todos mis semejantes, sin distinción de clases, ha sido y sigue siendo mi línea de conducta. Soy parejo con todos, señaló presuntuoso.
Presume con fundado orgullo sus recorridos por los museos Hermitage, de Leningrado; Del Prado, de Madrid, el Louvre y seis galerías más en París; Villa Borghese, en Roma, los museos del Vaticano "y todos los de México", alegrías y experiencias vividas siempre al lado de su esposa, quien se acerca sigilosa para cuidar que no falten ni vino ni la crema de garbanzo untada en galletas.
En una ocasión un compañero banquero que percibía un sueldo parecido al suyo, le reprochó con envidia el por qué traía un coche nuevo y usaba doce trajes.
-En efecto, tengo 24 trajes no 12, el doble de camisas y corbatas, calzado no se diga y automóvil último modelo. Pero debes de saber que a las siete de la mañana doy clases en la universidad; a las ocho cuarenta de la mañana entro a Bancomer a desempeñar mis tareas como subgerente; de las seis de la tarde a las nueve de la noche imparto cátedra en el ISYTAC y durante las horas restantes preparo en mi casa las clases del día siguiente.
-Tú también, si quieres más trajes, debes aprovechar todos los minutos del día, le recomendó al frustrado colega.
Simón Álvarez Franco está hoy en la banca, en la de descanso y forzada espera, no en la comercial la que cobra al doble el dinero que presta. Las catorce universidades que operan en Gómez Palacio y Lerdo - egoístas y de bajo valor profesional- lo ignoran y no han sabido aprovechar sus cualidades de maestro y catedrático con enorme y aprovechable experiencia. Sólo una le respondió ofreciéndole 50 pesos la hora de clase menos los gastos por consumo de café, con una exigencia: la presentación de la cédula del título original de la carrera de tenedor de libros y estenógrafo, ignorando la institución que en aquellos tiempos -1951- no existía el registro nacional de profesiones ni la carrera de Contador Público.
Una súbita tormenta sacude los ventanales que dan hacia el jardín y pone fin a la entrevista. Su esposa se incorpora al dúo y disfrutamos sin mojarnos una lluvia estimulante y diáfana. Cesó el aguacero y con la cortesía que los caracteriza me llevaron a la puerta de salida.
Refrescantes aires me dieron la bienvenida.
(Agosto 2016)