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22 de agosto de 2017

Serapio Rendón, un héroe de principios del Siglo XX

Serapio Rendón Alcocer fue un abogado y político mexicano que junto al doctor Belisario Domínguez encabezó al grupo que desde el Congreso se opusieron a la usurpación y traición de Victoriano Huerta en los días posteriores a la decena trágica. Elegido como diputado de la XVI Legislatura en 1911, fue asesinado la noche del 22 de agosto de 1913 por esbirros de Aureliano Blanquet (compadre y sicario de Huerta) quien lo arrestó personalmente en un domicilio del Paseo de la Reforma donde visitó a la señora Clara Scherer. Rendón fue subido a un vehículo desde el que lo asechaban y conducido a Tlalnepantla donde lo acribillaron por la espalda desde el ventanuco de su confinamiento. La soldadesca era mandada por Felipe Fortúño Miramón.

Enlace: http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/8/22081913.html

Después de pronunciar fogoso, viril y patriótico discurso en la Cámara de Diputados en contra de Victoriano Huerta, el diputado Serapio Rendón Alcocer, es aprehendido y luego asesinado en Tlalnepantla, Estado de México.
En la noche, al salir de la casa de Clara Scherer, frente a la glorieta de Colón en el Paseo de la Reforma, fue subido con lujo de fuerza a un automóvil que lo llevó a la cárcel de Tlalnepantla, donde lo esperaba Felipe Fortuño, quien ordenó su confinación. Rendón intuyó lo que le esperaba pero no se doblegó. Al ser conducido a la celda en forma poco apropiada, golpeó a uno de los soldados exigiendo respeto; una serie de culatazos que lo dejaron sin sentido; después, pidió papel y tinta para escribir una carta de despedida a su familia y mientras la escribía, Fortuño lo acribilló por la espalda.

Aureliano Blanquet
Alfonso Taracena en La Verdadera Revolución Mexicana, refiere el hecho de la siguiente manera:

“Cae muerto de un balazo disparado desde una claraboya del Palacio Municipal de Tlalnepantla, Estado de México, el diputado yucateco licenciado Serapio Rendón, cuando comenzaba la primera línea de una carta a su esposa, sentado ante una mesa en un cuarto interior.
Amanece apenas. Anoche lo aprehendieron… sus amigos… Rafael Zubarán y Jorge Vera Estañol… habían sabido que por órdenes del doctor Aureliano Urrutia y del general Aureliano Blanquet, trasmitidas por el secretario particular de éste, licenciado Manuel Vidaurrázaga, al inspector de las Comisiones de Seguridad, Francisco Chávez, y al teniente coronel Fortuño Miramón, trataban de asesinarlo.
Pino Suárez, Madero y Rendón.
Los esbirros lo tomaron de las manos, lo esposaron y lo condujeron en un auto, cerca de la medianoche, a Tlalnepantla. Con el balazo disparado hoy al amanecer, le destrozan el cráneo, lo rematan con una descarga y arrojan el cadáver en una fosa que ocultan con unas ramas. Sus amigos hacen gestiones por conducto de la Embajada de los Estados Unidos para localizarlo, creyéndolo aún con vida, pero el doctor Urrutia contesta: 'Lo siento mucho; yo no he tenido intervención en ese asunto, pero ya la cosa no tiene remedio.'”
Rendón nace en 1867 en Mérida, Yucatán. Abogado, durante su etapa de estudiante desarrolla sus habilidades literarias, usa el seudónimo de “León Roch” y milita en la oposición a la dictadura de Díaz. Buen orador, en 1911, es electo diputado federal; se distingue por su defensa del gobierno de Madero; se afilia al Partido Constitucional Progresista. Él y Belisario Domínguez censuran severamente en la Cámara de Diputados la traición y asesinato de Madero y Pino Suárez a manos de Victoriano Huerta. Aurelio Urrutia, secretario de Gobernación de Huerta, advierte lo peligroso que resulta una oposición como la de Rendón y sugiere su eliminación como enemigo. Huerta intenta sobornarlo, corromperlo y de atraerlo a su causa; como no lo logra recurre al asesinato.