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4 de agosto de 2013

¿Como a qué vendría Peña Nieto a Torreón?

Fernando Royo Díaz R.
Fernando Royo Díaz Rivera quien se alterna la autoría de la columna Ganar, Ganar en Milenio Diario Laguna habla acerca de lo que desde su punto de vista parece una broma de mal gusto, el deseo expresado por el alcalde Eduardo Olmos Castro de que antes de que concluya la presente administración municipal, visite Torreón el Presidente Enrique Peña Nieto.

Por increíble que parezca, el alcalde Eduardo Olmos, a través de la prensa, comentó que quiere que el Presidente Peña Nieto venga a la ciudad.
Eduardo Olmos Castro
 Sin duda creo que se trata de una broma de mal gusto, pues a que podría venir el Presidente a la Región, particularmente a esta ciudad, que de entrada encabeza un movimiento separatista del Estado de Coahuila, por el desprecio con que ha sido tratada por las autoridades estatales y particularmente por la ineptitud de las municipales.
Buscando pistas en los periódicos locales, solo de la semana pasada, encontré notas cuyos encabezados rezan como sigue: Sigue en el aire el plan contra el desabasto de agua potable, Bancazos rompen récord, Tesorería Municipal no ha pagado la licencia por uso de equipos al proveedor Microsoft desde hace dos años, Fallas en las luminarias es común por las lluvias, Tesorería gasta mientras otros recortan, Recorte causa fricciones en Ayuntamiento, Culpan a elecciones del retraso de recursos.
Enrique Peña Nieto
Sin freno el robo de accesorios de la infraestructura urbana, Inútil la inversión de 27 millones de pesos en semáforos, Meten reglamentos a la congeladora, Urge a Torreón tener hospedaje industrial, ya que otras regiones del país lo han hecho y se llevaron las inversiones, Los edificios (del centro) se van desmoronando, Dejan a obscuras el centro de Torreón, Se han agudizado las fallas del servicio de alumbrado, Dañan equipo de plaza del Manto de la Virgen; se roban todo, Desordena tesorero Alcoholes, Era cancha de fut, hoy es un basurero, Dos meses y ya afloraron las tracaladas (del Bosque Urbano), Se les olvidó equipar el cárcamo del Bosque, Retrasan dinero federal para Torreón, entre otros.
 El que sí debería solicitar la visita del Presidente es el Alcalde entrante, esto para demostrar que si hay elementos para solicitar la declaratoria de estado de emergencia para la región y así traer fondos adicionales para tratar de recomponer está vapuleada ciudad.
 Sin duda Miguel Riquelme tendrá que hacer milagros para tratar de borrar, sí BORRAR a la peor administración municipal que ha tenido Torreón, por eso reitero mi pregunta, ¿A que tendría que venir Peña Nieto este año?.

El Sexódromo: Expo SexMex

Verónica Maza Bustamante
Cada día se asume con mayor naturalidad que  debe existir también la industria del entretenimiento para adultos, y con esa intención se inició la Expo Sexo Mex, según nos informa Verónica Maza Bustamante en su columna El Sexódromo, que semana a semana se publica en Milenio Diario y que por considerarla de interés compartimos con nuestros lectores. 

El Ángel Exterminador •  3 Agosto 2013 - 3:55am — Verónica Maza Bustamante
Enlace: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/78597d37988723ad0064f5f59184a917

El día de ayer arrancó la Expo SexMex, una nueva propuesta que pretende reunir a los productores de entretenimiento para adultos con su público. Entrevisté a Fernando Deira, su director, sobre su experiencia generando material erótico y pornográfico.

México • ¿Es la primera vez de la Expo SexMex?

Sí, aunque yo tengo nueve años de experiencia generando material para adultos y dirijo la página http://sexmex.xxx. Esta expo es para dar a conocer al público el trabajo que hemos hecho como productora, presentar a las actrices, a los actores y a la gente que colabora con nosotros. Que se enteren de que somos una productora mexicana que está haciendo las cosas bien, de manera profesional y bajo la ley.
¿Decidieron hacer su evento este año porque no se realizó la Expo Sexo y Entretenimiento?
Ya teníamos el plan desde hace un par de años, lo habíamos estado cocinando, y se dio la coincidencia de que este 2013 la empresa que mencionas no realizó su encuentro. Habíamos pensado hacerla fuera de las fechas de la Sexo y Entretenimiento, que suele ser en febrero, y realizarla en verano, cuando la gente está de vacaciones. Esa propuesta siguió y la expo comenzó ayer.
Tu productora está en Guadalajara y trabajas principalmente con actrices de esa ciudad, pero las que están en la expo son de varias ciudades del país.
Sí. Somos de Guadalajara y trabajamos con actrices de allá, pero también hay de Monterrey, del Distrito Federal, de Veracruz, de Puebla. Estamos invitando a otras productoras, actrices y actores para que se unan y sigamos conformando un colectivo importante que nos permita desarrollarnos como una industria, la del entretenimiento para adultos en México. Ya tenemos un colectivo llamado Cavaret.XXX, y contamos con el apoyo de personas en todo el país que están produciendo.
¿Cómo fue tu inicio en el cine porno?
Comencé como fotógrafo de contenido erótico, tomándole fotos de desnudo a modelos; en 2004 gané el primer lugar en un concurso de una página de internet muy famosa en Estados Unidos. Con el dinero del premio abrí mi primer portal, que se llamaba Mexican Luv. Todo fue evolucionando. Pasé al video, luego a realizar largometrajes, y cada vez más gente se fue interesando por el proyecto. Son nueve años de experiencia.
Se tiene la idea de que en Guadalajara la sociedad es conservadora. ¿Cómo la ves desde tu trinchera?
Hemos cargado con el estigma de que es conservadora, religiosa, que no tiene apertura en los temas sexuales. Sin embargo, de unos años a la fecha se ha ido abriendo el campo. Hay empresarios de sex shops importantes, la marcha gay cada año es más grande, hay eventos diversos y surgen ese tipo de cosas que buscan romper esa loza de conservadurismo para demostrar que se puede hablar de erotismo y generar productos de manera profesional. En Monterrey, las personas son aún más abiertas que las del DF.
Hace una década hubo un boom de productores amateurs mexicanos, jóvenes que tenían una cámara y hacían sus videos con sus amigos. La mayoría se fue quedando en el camino; ahora veo que se busca esta profesionalización de la que hablas.
Yo comencé así, con una camarita, sin dinero. Es cierto que hubo este boom y después se fueron cerrando las páginas. No supieron manejar el negocio, no le dieron continuidad y aún hay páginas pequeñas por ahí, pero sólo SexMex se hizo una productora.
¿Cómo es el proceso para seleccionar a las actrices y los actores?
Para actrices, lo primero que pedimos es que sean atractivas físicamente, porque los hombres somos muy visuales y queremos eso. Después, que expresen su sensualidad y sexualidad. Tercero, que hagan el acto sexual de manera cachonda, que cuando el cliente las vea sepa que ellas están entregando todo con su actuación. Para los hombres es diferente: deben tener el miembro de buen tamaño, de 17 centímetros para arriba. Que mantengan la erección estando rodeados de otras personas, que aguanten la escena completa y que terminen al momento en que se les pida.
¿Hay más chicas que chicos?
Sí, porque nos enfocamos al público heterosexual. Con hombres hacemos casting una vez al mes; la mayoría no lo pasa. No sé si se ponen nerviosos. Tengo una base de cinco o seis hombres y el número de chicas puede ser el triple.
Hace unos 14 años realicé un reportaje con una productora porno en el DF que se enfocó en las cintas de corte gay. Sus directores me dijeron que su plan inicial era hacerlas hetero, pero no habían encontrado mujeres que quisieran salir en ellas. Veo que eso ha cambiado.
Al principio era muy difícil conseguir mujeres, así que les propuse que usaran antifaz para proteger su identidad. Aceptaron y así pude comenzar a producir largometrajes con chavas, porque ninguna se animaba. De dos años a la fecha he recibido cada vez más solicitudes de chicas que desean trabajar conmigo sin antifaz. Siempre ha sido mi sueño y mi fantasía hacer películas para adultos y quiero hacer una carrera en este medio.
¿Para las actrices es un trabajo bien remunerado?
Por una serie de escenas que se graban en uno o dos días, la chica ganaría lo de un año entero. Depende de la estética y las escenas que vaya a hacer, pero hay contratos de 20, 50 y hasta cien mil pesos por cinta.
¿Y los hombres?
Ellos ganan diez veces menos. Todos los días recibo de siete a diez solicitudes de chavos que quieren probar suerte en el mundo del porno pero de 20 se queda uno.
En la expo hay actores con diferentes físicos: tienen desde el que parece lobo hasta el que luce como universitario flaquito, pasando por el musculoso…
Ilustración: Valenzuela
Soy de esa generación que creció con películas de Alfonso Zayas, El Caballo Rojas, Rafael Inclán, todos tipos normales, como cualquier mexicano, que siempre tenían a su alrededor a chicas despampanantes. Uno se preguntaba: “¿Cómo es posible que estos feos tengan mujeres tan hermosas? Yo también podría hacerlo”. Buscamos actores que hagan bien la escena en cámara para que los espectadores se identifiquen; si son muy guapos el consumidor se siente menos.
También hay en su elenco estrellas tranny.
En el mundo del cine para adultos se les dice así a las transexuales. En la expo está la más famosa de Latinoamérica, que es chilena y ha grabado escenas en todo el mundo con chicas trans. Hay un mercado muy amplio para estas actrices.
En la Expo SexMex tienen shows eróticos. ¿Cómo son?
Por ejemplo, vendrá La Gitana, muy famosa en el norte del país por hacer coreografías sensuales, picantes, con ropa chiquita, bailando merengue y salsa. Hay otra de Venezuela, que conocen como La China Supergoga, con vestuario de fantasía y show. Mujer Luna Bella es una bailarina exótica que se hizo famosa a raíz de que se desnudó en el Metro de Monterrey.
Nuestra propuesta es juntar como colectivo a los productores de entretenimiento para adultos y poner un foro para que demuestren su arte. También llevaremos “música porno”, ilustradores, pintores, escritores. Hay una gama para que el público sepa lo que se está realizando en México.
¿Tienen un límite? Porque la línea que divide lo permitido de lo criminal en esta industria es muy delgada.
Siempre nos hemos manejado de manera muy legal. No promovemos la pornografía infantil ni la trata de personas, por supuesto. Queremos demostrar que es una industria seria, profesional, donde hay opciones laborales para la gente que esté convencida de querer y poder hacerlo. Deseamos sacar de la oscuridad este negocio, para enseñar que en México se pueden hacer productos de este tipo que tengan calidad y estén regulados.

La Expo SexMex se llevará a cabo de 11 a 24 horas, hoy y mañana, en el Centro de Convenciones Tlatelolco (Manuel González 171, entre Lerdo y Eje Central, delegación Cuautémoc). Costo de entrada: 150 pesos. Para mayores de edad.

Impasse y reflexión

René Delgado Ballesteros
René Delgado Ballesteros se muestra según acostumbra, como un acucioso analista político y nos dice en su entrega de hace ocho días que: “La derecha manifiesta su decisión de ir con el gobierno y su partido por la reforma energética pero, en vez de trabajar una sola iniciativa, perfila la suya por fuera del Pacto en que se inscribe. A esa contradicción, otro sector de esa derecha, en sintonía con la izquierda, agrega otra: coloca, como precondición para abordar la reforma energética, aprobar la reforma política y lanza, por fuera del Pacto, su propuesta sobre el particular”. La columna Sobreaviso se publica cada ocho días en El Universal y en los diarios de Grupo Reforma.

La economía no avanza a ritmo de marcha, sino a paso de tortuga. El júbilo por la captura de uno de los más sanguinarios criminales en Tamaulipas se desvanece frente a la violencia insomne de otros cárteles en Michoacán. Y la oposición fracturada no resiste, apenas contiene a un gobierno que no acaba de calibrar su fuerza y posibilidad.
En tal circunstancia, el impasse marcado por el verano -a punto de terminar- exige reflexionar dónde estamos y a dónde se quiere ir.
Los errores de cálculo o el desencuentro entre la clase política podrían recolocar al país en la senda de los círculos viciosos, de los ciclos sexenales que arrancan en la esperanza y concluyen en la frustración.
***
El Pacto por México tiene por virtud reponer causas nacionales y evitar el desmadejamiento de los partidos cuya incapacidad para entenderse hacia adentro y hacia afuera amenaza con su debilitamiento y cuya fragilidad los arrodilla ante los poderes fácticos. Y el Pacto por México tiene por vicio convertirse en la obsesión del sexenio o la necedad de presentar un continente sin contenido y, por lo mismo, en la nueva simulación de un proyecto sin destino.
Lo que sea que suene dicta el ansia de contar con una certidumbre, cualquiera que ésta sea. Sin embargo, la profundidad del abismo arredra la tentación de cortar las cuerdas de ese puente colgante que es el Pacto y que es, hasta ahora, el único camino para alcanzar la otra orilla.
Sí, el Pacto limita si no es que suplanta el tradicional rejuego entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, como el de esos poderes con los partidos, entendidos éstos más allá de sus solas dirigencias. Es cupular el Pacto, sí, desde luego. Pero, luego de más de 15 años de practicar sin resultados el gobierno dividido, la circunstancia exige ensayar derroteros distintos al recorrido y, hasta afirmar el paso, restablecer de un modo distinto aquel rejuego que se cifra en la palabra democracia.
Pueden quejarse las fracciones parlamentarias de ver disminuido su rol en el marco del Pacto, pero no pueden negar la parálisis que durante años ha provocado su incapacidad de entendimiento entre ellas, como con el Poder Ejecutivo.
***
La división que, poco a poco, devora la función y la posibilidad de las oposiciones las coloca en un absurdo.
La derecha manifiesta su decisión de ir con el gobierno y su partido por la reforma energética pero, en vez de trabajar una sola iniciativa, perfila la suya por fuera del Pacto en que se inscribe. A esa contradicción, otro sector de esa derecha, en sintonía con la izquierda, agrega otra: coloca, como precondición para abordar la reforma energética, aprobar la reforma política y lanza, por fuera del Pacto, su propuesta sobre el particular.
A su vez, la porción de la izquierda aliada a la derecha manifiesta seguir con ella, pero no en la reforma energética si ésta toca la Constitución y, entonces, sin salirse del Pacto, pero sin asumirse plenamente dentro, perfila su idea de reforma, al tiempo que con la derecha enarbola la idea de ir, primero, por la reforma política.
Tal grado de esquizofrenia sugiere la intención de poner en práctica el refrán de "dando y dando, pajarito volando" sin considerar que su definición es la de un trueque o un intercambio justo. Pero esa política, frecuentemente practicada, casi siempre arroja no un intercambio justo sino una transa, donde unos y otros juegan al engaño para obtener por ganancia otro engaño. ¿Quieren canjear recursos petroleros para el gobierno por recursos políticos para los partidos, en el eterno juego del reparto del poder que deja de lado el sentido del gasto y el sentido del poder?
***
El gobierno y su partido, por su parte, están empeñados en sostener el Pacto a como dé lugar. Es comprensible el empeño porque, como quiera, les ha rendido frutos: les sirve para entretener y divertir -en el doble sentido de esta última expresión- a las oposiciones y les sirve de blindaje, así sea ligero, ante las presiones de los poderes fácticos.
Desde esa perspectiva, asombra que justamente gobierno y partido en el poder hayan precipitado el debate sobre la reforma energética sin ni siquiera presentar su propio proyecto y, además, sin ni siquiera asegurar y concretar las reformas relacionadas con la educación y las telecomunicaciones. Se entiende su urgencia, pero no su estrategia.
Es cómodo operar mientras la oposición se encarga de sí misma, pero es imposible hacerlo sin contar con los instrumentos necesarios y, en eso, el gobierno depende en buena medida del apoyo de las oposiciones. Es una contradicción de no muy fácil solución, que demanda una definición más clara y una operación política mucho más fina.
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En esas estamos y con la preocupación de no saber, a ciencia cierta, a dónde vamos. De ahí, la urgencia de reflexionar, de aprovechar el impasse antes de su conclusión.
Por varias razones, el sentido común señala la conveniencia de postergar las reformas energética y política. La primera y principal porque es preciso concluir las reformas iniciadas y abordar otras también necesarias, que no tensan ni confrontan al gobierno y los partidos como las mencionadas. La segunda porque el socorrido trueque de recursos va a terminar donde siempre ha concluido: consiguiendo algo, sin alcanzar lo necesario.
Dos razones extra para postergarlas. La reforma político-electoral porque, aunque las fracciones juran demandarla en nombre de la patria, es más del interés de sus partidos que de la nación o la ciudadanía. La reforma energética porque, plantear la apertura de Pemex a la inversión privada reclama un ejercicio previo y fundamental que no supone modificar la Constitución: sanear la empresa, a partir de una radical reforma administrativa y organizativa. Abrir la empresa a la participación privada en la mar de corrupción, desorganización e ineficiencia en la que nada, da ventajas al capital privado que resuelve entrarle y, en su actual condición, no garantiza la llegada de recursos en la proporción calculada.
¿Hasta cuándo la postergación? De la reforma política-electoral, hasta después de la elección intermedia. De la energética, hasta finales del año entrante, cuando la reforma administrativa puesta en marcha desde ahora perfile un nuevo horizonte para Pemex.
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Precipitar esas reformas sin asegurar las ya emprendidas terminará por vaciar al Pacto sin que el gobierno y los partidos se rehagan ni recuperen espacio frente a los poderes fácticos que los tienen contra la pared.


Cerezas

Adela Celorio
En su colaboración semanal de El Siglo de Torreón la escritora Adela Celorio comparte un episodio particularmente difícil de su día a día: “No creo que sea necesario -dijo benevolente el chupatintas; -aunque si me lo permite, yo le sugiero que asuma la responsabilidad del siniestro y acepte el arreglo que de buena voluntad le ofrece el chofer del camión. Imposible aceptar tanta ignominia, pero para entonces, mi Querubín, que había llegado en mi auxilio, ya me estaba odiando. -Acepta cualquier arreglo y vámonos de aquí, ordenó.” Celorio es colaboradora también de El Universal y de los diarios de Grupo Reforma.

Después de una mañana infernal realizando interminables trámites burocráticos, exhausta y hambrienta regresaba a mi casa. Al tropezarme en el camino con un mercadito sobre ruedas decidí detenerme a comprar unas cerezas para agasajar a mi amiga Lulú que las adora, y esa noche estaba invitada a cenar con nosotros. Total, no tardo nada -me dije- y estacioné lo mejor que pude en medio del caos que es un tianguis en proceso de retirada. Apenas me había alejado unos metros cuando ¡golpe avisa! De la caja de un camión incrustada en la cajuela de mi camioneta, salía polvo, vidrios y cachos de lámina. Atrapado en medio de carretillas, tubos, mantas y vehículos que desmontaban el mercadillo, el chofer del camión -un hombre muy correcto que seguramente me reconoció por la cara de horror que debo haber tenido, preguntó: ¿es usted la dueña? mire nomás lo que pasó señito… un accidente… fue sin querer… Y el buen hombre me propuso que mejor nos arregláramos entre nosotros porque él no tenía seguro, pero yo no acepté. Más adelante me enteraré de que tampoco tenía licencia y que su vehículo circulaba sin placas amparado con sólo un letrero del PRD. Que sí -dijo- que tenía placas y licencia… pero en su casa, que él trabajaba para el PRD y su camión era del Partido. -¿Entonces cómo es que tiene usted un puesto aquí? -le pregunté. -Bueno -dijo, la verdad es que el vehículo si es mío, el partido sólo nos da el combustible a cambio de presentarnos cuando nos necesitan para manifestaciones y eventos… -Oiga, ¿y usted cree que eso le da derecho a circular sin placas y a embestir mi camioneta estacionada?
No pude ni siquiera enojarme porque la actitud del hombre era francamente conciliadora. Cuando finalmente apareció el ajustador de mi compañía de seguros y después de constatar el grave daño de mi vehículo y la absoluta indefensión del culpable, sugirió que lo mejor era aceptar el arreglo que se me ofrecía porque ¡a pesar de que el chofer que la embistió no tiene ninguna responsabilidad legal! -dijo para mi sorpresa el ajustador- el hombre estaba dispuesto a pagar una parte de daño si yo asumía la responsabilidad. ¡¿Cómo?! ¿El señor se incrustó en mi camioneta, ni siquiera trae placas y dice usted dice que no tiene ninguna responsabilidad?
-Mire señora, manejar sin licencia y circular sin placas son infracciones de tránsito que nada tienen que ver con su choque. -¿Choque? ¿Cuál choque si yo ni siquiera estaba manejando? -Pues si usted se pone en ese plan señora, tendré que llamar al abogado de la Aseguradora para que le informe cuáles son sus derechos y que él se encargue de dar el seguimiento correcto a su caso.
Convencida de que me asistía la razón, me aperré. Exhausta y hambrienta como estaba, me encerré en el pedazo de camioneta que quedaba, y me dispuse a esperar al abogado. Empezaba a oscurecer cuando apareció el susodicho para explicarme mis derechos: "Dos patrullas van a escoltarla hasta el corralón donde su vehículo permanecerá detenido. De ahí nos iremos a la Delegación para que el Ministerio Público conozca el caso y envíe a los peritos a tomar fotografías del siniestro, evaluar los daños y volver a rendir el informe pericial. Si está usted dispuesta, iniciaremos el proceso -que si no se complica- sólo durará entre veinticuatro y treinta horas" -¿Usted cree que me llevarán esposada?, fue lo único que se me ocurrió preguntar en mi total frustración.
-No creo que sea necesario -dijo benevolente el chupatintas; -aunque si me lo permite, yo le sugiero que asuma la responsabilidad del siniestro y acepte el arreglo que de buena voluntad le ofrece el chofer del camión. Imposible aceptar tanta ignominia, pero para entonces, mi Querubín, que había llegado en mi auxilio, ya me estaba odiando. -Acepta cualquier arreglo y vámonos de aquí, ordenó.
Humillada y pisoteada acepté. -Agradece que todo el lío que armaste te salió barato, si llegas a la Delegación donde la corrupción es institucionalizada, te hubiera costado un riñón, además, sólo a ti se te ocurre pararte en un tianguis cuando lo están levantando -dijo mi Querubín, solidario como siempre.
Cuando llegamos a la casa mi amiga Lulú ya se había marchado. "Te estuve esperando más de una hora, lamento que hayas olvidado que me invitaste a cenar", decía la nota que me dejó sobre la hermosa canasta de cerezas que trajo para agasajarme.
Me consolé pensando que después de todo, nadie me dijo que la vida fuera justa. "Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes", dice mi amiga Lupita y tiene razón. Uno nunca sabe por la mañana hacia donde se dirige el día.

Las claves del progreso

Federico Ramos Salas
En su columna Ganar, Ganar que semanalmente se publica en Milenio Diario Laguna el artista plástico Federico Ramos Salas toca el tema de que en cualquier sociedad que seriamente busque el progreso de sus ciudadanos se tiene que fomentar la práctica de tres valores fundamentales: Promover el pensamiento científico, establecer un sistema de oportunidades para todos y reconocer como legítima la creación de riqueza.

En cualquier sociedad actual que seriamente busque el progreso de sus ciudadanos e intente por todos los medios lograr ese objetivo, estos tendrían, junto con sus autoridades, que propiciar la práctica de tres valores fundamentales: Promover el pensamiento científico, establecer un sistema de igualdad de oportunidades para todos y, muy importantemente, reconocer como legitima la creación de riqueza, esto es, otorgar a todos por igual certidumbre jurídica respecto de sus actos o actividades.
El problema de México es que ninguna de estas tres premisas del desarrollo se da de manera palpable, generando desequilibrios, tanto en la manera como se reparte el ingreso Nacional, como en la distribución de los beneficios sociales.
En estudio reciente llevados a cabo por el Instituto Mexicano para la Competitividad se observa que los mexicanos no reclamamos mucho al respecto, empezando porque lo que consideramos “científico” son asuntos como astrología, o sea, la relación del ser humano y su destino en relación a la posición de los astros, homeopatía o parasicología, dejando fuera a ciencias como la economíao la geología y la química. La resultante es que el Gobierno no promueve el desarrollo del pensamiento científico entre niños y jóvenes y dedica poca o nula inversión a fomentar la creación de laboratoriosdedicados a la investigación y al desarrollo de tecnologías.
 Tampoco reflexionamos mucho en el “sistema” de repartición de beneficios sociales que tenemos, tal vez porque creemos erróneamente que posturas como:”aquí me toco vivir” o “pobre pero contento” o porque asociamos la labor que hace el Gobierno como una actividad para los pobres, lo que redunda en que la bolsa de enormes recursos destinada para esos rubros de apoyo social escasamente llegan a su destino y en un 70% se quedan en los bolsillos de la burocracia, pago a proveedores que venden artículos inflados en su precio, o simplemente se van al barril sin fondo que representan los altos sueldos y canonjías de que goza la alta burocracia. A los mexicanos poco nos preocupa la falta de Estado de Derecho sobre todo apuntalada en la creencia generalizada de que quien crea riqueza con su trabajo o capital es un explotador, cuando los países que promueven la creación de riqueza en lugar de solo la repartirla, avanzan más rápido en darle a su población los niveles de bienestar que nosotros no alcanzamos a ver.

Mantener a la ‘chiquillada’

Sumamente gravoso es el hecho de que para favorecer una aparente democracia, debemos mantener con el erario a membretes políticos que ninguna razón de ser tienen y que a nadie representan, pues solo sirven de modus vivendi a parásitos, según el texto que en Nuestro Concepto publicó recientemente El Siglo de Torreón, y por estar totalmente de acuerdo con lo ahí expresado es que lo compartimos con nuestro seguidores.

Las pasadas elecciones en Coahuila y Durango dejaron, aparte de autoridades municipales electas, una lección sobre nuestro sistema de partidos.
La conclusión es que tenemos un sistema electoral caro y que recompensa el oportunismo partidista, sosteniendo membretes que resultan inútiles en las urnas.
En Coahuila, el Instituto Electoral gastó 60 millones de pesos para financiar las campañas de 13 partidos. La mitad del dinero se lo llevaron partidos que no sacaron más de 20 mil votos cada uno, de más de un millón emitidos.
De los 13 partidos, sólo dos, PRI y PAN, ganaron más de una alcaldía. Algunos partidos pagaron más de 200 pesos por voto, cuando el promedio estatal fue de 60 pesos.
En Torreón, cinco candidatos a la alcaldía sacaron menos votos que el número de seguidores del perro ‘Oliverio’, una ocurrencia ciudadana que demostró lo absurdo del sistema de partidos.
En Durango, el Instituto Electoral repartió 90 millones a ocho partidos, pero varios que fueron en alianza con el PRI (Verde, Panal y Duranguense) simplemente se colgaron del membrete tricolor.
Durango gastó en los partidos 50 por ciento más que Coahuila pero en sus elecciones de ayuntamientos y diputados se emitió sólo un 20 por ciento más de votos que en el estado vecino. Durango es aún más generoso que Coahuila en el financiamiento electoral, algo inaudito en un estado con sus niveles de marginación y pobreza.
Estas elecciones dejan claro el costo de mantener un sistema de partidos en gran medida inútil.
Los resultados tendrían que abrir un debate sobre la conveniencia de mantener membretes (la famosa “chiquillada”) que sólo satisfacen con dinero público el interés de unos cuantos.
La poca captación de votos de partidos como el Verde, Nueva Alianza, Progresista, Joven, Primero Coahuila, de la Revolución Coahuilense o el Duranguense, deja claro que el derroche no se justifica.

La inutilidad de la vida fácil

Fidencio Treviño
Maldonado
Fidencio Treviño Maldonado se ocupa en el presente artículo de la inutilidad de los jóvenes que forman parte de la alta burguesía mexicana y cuya vida transcurre en medio de los excesos de la droga y de una vida que es fácil, pero tan inútil como la de aquel personaje literario Pito Pérez, de la novela de José Rubén Romero.

La Chelis no quería salir en el Chrysler 300 que de mala gana le prestó su madre, Chelis temía la burla de sus amigas al verla en un auto común, ya que su Maserati tenía dos días en el taller y la pieza para ese vehículo aun no llegaba del extranjero. Esa noche estarían en la mansión de los Vianchis, en la colonia Polanco y los padres de Adolfito viajando como siempre, para no variar ahora estaban en Israel. La casona de esta familia, más allá del iluminado jardín, tiene parqueadero para una veintena de coches y es notorio quien llevaba cada marca de auto, eso sí, todos modelos y marcas en debe resaltar la suntuosidad de cada vehículo.
Pito Pérez y su vida inútil
Poco a poco como brillantes cometas fueron llegando, todos los jóvenes pertenecientes a familias de alcurnia de la capital de México y algunos de otros países, todos descendían de sus autos con mucha indiferencia y decisión, cuidados y vigilados los privilegiados(as) del sistema por una cauda de autos en donde viajan los niñeros cara dura, éstos con sus vehículos inundando las aceras circundantes del lugar. Sin duda son algunos de los poderes y no lujos que se pueden dar en la crudeza del reflejo de intromisión y privilegio en el mundo de la “alta sociedad”, la realeza nacional y que en su ancestral simplicidad otorgan un lugar de status, su rango, como si con eso pudiesen tapar o disimular los caprichos del burlesque y la frivolidad de su ruindad.
Son estas familias los actuales reyezuelos que imbuidos por sus vanidades convierten sus debilidades en una burda obra bufa llena de máscaras, esto incluye títulos y sobreapellidos adosados y erosionados por la misma decadencia de su especie a la que pertenecen, ellos son jóvenes aún y no temen a la ley, ni a las enfermedades, ni a los accidentes o a las drogas, sólo le tienen miedo a una cosa: a la miseria.
De esa manera tienen que demostrar al mundo y a si mismo que están en su lugar y que poco importa lo que hagan o dejen de hacer, siempre que sea “con estilo y oportunidad”, es decir ser primeros en todo seducidos siempre por lo nuevo. Nunca tienen certezas, solo sospechas de todos.
Viven una vida fácil donde pocos jóvenes tienen o reúnen éste perfil aunque para ellos es culturalmente correcto vivir y estar en ese entorno deslumbrante, aunque viven sobre armazones endebles con máscaras, en un mundo fingido y deambulando en el surrealismo como un tributo más a su personalidad, considerado por ellos con una beatificación al ser parte de la élite. Si algo terrible hay para este reducido grupo es tener que alternar con las gentes de la otra sociedad, inclusive con la llamada alta o mediana.
La terraza, la alberca casi olímpica a temperatura ambiente y la dimensional sala de la residencia para las doce de la noche era un aquelarre sin brujas. Afuera una motocicleta de modesto cilindraje y su conductor sin casco no tuvo problema para pasar entre el enjambre de guaruras, que sin preámbulo le abrieron el paso, de la euforia los jóvenes pasaron a la locura al ver como en una mesita de mármol opalino importado, de la mochila deshilachada y de color indefinido del “traidor” (nombre de los despachadores a domicilio) eran depositados todo un coctel de pastillas, bolsas con hierba semiverde, otras contenían polvitos y hasta brillantes trozos multicolores y un paquete de lanzallamas (jeringas), todo el menú esperaban regadas para ser consumidas. La neblina artificial de humo inundó la sala, el ruido de los vasos, líquido y hielo completaban el concierto multifonico. La noche termina y con ello se desgrana el grupo, los motores rugen y los cuida niños están alertas esperando a sus amos para seguirles la huella y perpetuar los cuidados. Mañana, tal vez u otra noche estarán en la mansión de los Roviera o los Vétrix o por qué no, en una de tantas residencias que poseen los verdaderos dueños del petróleo en el país, los Deschamps, o con los Vivier, compadres de un magnate televisivo y codueño de una empresa de T.V. por cable, inclusive visitar Valle de Bravo en la mansión de un exgobernador con 23 habitaciones muy confortables y un pequeño yate en el aparcadero para pasarla plácidamente en esa sucia presa/laguna del Estado de México. Este es el legado de la revolución, es la inutilidad, no de los jóvenes “ninis”, sino los añoñados del sistema…