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27 de abril de 2016

Carne de México que se Pierde en el Desierto… y IV

A estas alturas de la caminata de las caravaneras no es solo La Opinión el diario que cubre la información del suceso representado el periódico por su enviado especial Eduardo Elizalde Escobedo, quien acompañó a las mujeres durante todos los días de su recorrido.
Son ya varios medios de diferentes ciudades del país los que están informando sobre el proyecto de las 202 valerosas mujeres sampetrinas, que no se quedaron como en México es costumbre calladas y sin protestar ante las autoridades y su eterna indiferencia respecto a la pobreza de la gran mayoría de nuestros compatriotas.
Es el jueves 23 de marzo.
Ignacio Quiroz M. de El Sol del Norte empieza a cubrir la marcha y en su primer despacho informativo nos dice:
“Loma Bonita. Mujeres surcadas por el tiempo, sedientas de que el vertedero demagógico de los políticos derrame en sus hogares algo de bondad, carne de México que se pierde en el desierto, forman un nutrido grupo que como “Caravana del Hambre” vienen bajo el recalcitrante sol primaveral en busca de ayuda, quieren que el Gobierno Federal  vuelva sus ojos a la Comarca Lagunera y organice fuentes de trabajo, y así los hombres de esta región obtengan para sus hijos el pan para mitigar el hambre que ahora inclemente los azota”.
Por su parte desde el lugar de los hechos Eduardo Elizalde Escobedo de La Opinión nos informaba que las mujeres estaban “Determinadas a Continuar Hasta la Capital del Estado”.
Se encontraban en ese momento en Loma Bonita, punto localizado a unos once kilómetros al oriente de Paila, y su arribo a la capital de Coahuila era esperado para ese domingo 26 de mayo.
A continuación, la información cronológica de la marcha:

Determinadas a Continuar
Hasta la Capital del Estado

Por Eduardo Elizalde Escobedo
Enviado Especial de La Opinión

Jueves 23 de mayo. Hoy a las 16.00 horas la Caravana del Hambre formada por aún 200 mujeres o quizá ya más, esposas, madres y hermanas de trabajadores agrícolas de San Pedro y poblados aledaños, habían arribado a unos once kilómetros al oriente de Paila, esperándose en la capital del estado su arribo, para el próximo domingo 26.
Al ser entrevistadas por el diario La Opinión representado por el reportero Eduardo Elizalde Escobedo, quien cubrió toda la travesía y las acompañó diariamente, las auxiliares de la caravana informaron que –“ahora si están plenamente determinadas para continuar su caminata hasta la capital de la República”.
Calculaban llegar esta noche a Loma Bonita, para descansar algunas horas y mañana muy temprano reanudar su caminata.
Mientras tanto, gran cantidad de vecinos de San Pedro y de lugares circundantes, como cada día, han acudido a bordo de camionetas llevándoles alimentos y agua.
Las caravaneras, calculan que podrán seguir caminando a razón de 20 o 30 kilómetros diariamente, a pesar de que entre las mujeres, hay algunas de más de 60 años de edad.
Confían en que pronto, se entrevistarán con el presidente Licenciado López Mateos para exponerle de viva voz sus problemas, esperando que el plan de rehabilitación “sea una realidad y no quede en hermoso proyecto”.

NOTA PERSONAL: A estas alturas de la caminata de las Caravaneras, son ya varios periódicos de diferentes ciudades del país los que están dando información sobre el proyecto de estas valerosas mujeres mexicanas que no se quedaron como luego en nuestro México es costumbre: calladas y sin protestar de ningún modo ante las autoridades y su eterna indiferencia respecto a la pobreza de la gran mayoría de nuestros compatriotas.

ANÉCDOTAS PERSONALES: Uno de mis hermanos se encontraba con unos tíos en El Paso, Texas, aprendiendo inglés, ya que la situación económica de la familia no permitía que más de uno de sus integrantes pudiera estudiar una profesión. Fue allá donde se enteró que su mamá andaba en una caravana, según me platico, se lo dijo la tía con quien vivía, y ella lo leyó en un diario de Ciudad Juárez, Chihuahua.
De igual manera, mi otro hermano quien pudo ser apoyado con sacrificio para estudiar, en la precaria situación de la región, estaba en la Universidad en Monterrey, Nuevo León, también se enteró por un diario de esa ciudad.
Me imagino que era tanto el entusiasmo de mi madre de aceptar la invitación de ir como auxiliar en la manifestación, que hasta se le pasó avisar a sus hijos, que se encontraban fuera de San Pedro, sobre su participación en la caminata.
Mi hermano menor contaba con 6 meses de edad y quedó bajo el cuidado de “su mamá Concha” como él llamó a esta tierna mujer que hizo las veces de madre durante los 12 días que duró la Caravana. Mi papá se quedó a cargo de todos los demás y contribuyó en la entrega de despensas de las que ya hablé, así como constantemente visitaba a mi mamá y como médico revisaba y daba remedios a las caravaneras enfermas. Fueron varios los doctores sampetrinos que continuamente ayudaron a las enfermas de la caravana. Sería injusto dejar de mencionar que elementos de la CRUZ ROJA de nuestro pueblo, realizaban visitas, llevando agua, alimentos, etcétera. Y prestando sus servicios de primeros auxilios, cuando era necesario.
Así como mi mamá tuvo que cerrar los ojos y lanzarse a esta acción para ser escuchada junto con las otras mujeres, por la máxima autoridad del país, las demás mujeres que asistieron a esta loable manifestación debieron haber hecho lo propio.

Carne de México que se Pierde en el Desierto

Por Ignacio Quiroz M.
El Sol del Norte

Loma Bonita. Mujeres surcadas por el tiempo, sedientas de que el vertedero de la de la demagogia de los políticos derrame en sus hogares algo de bondad, carne de México que se pierde en el desierto, forman un sufrido grupo que como “Caravana del Hambre” vienen bajo el recalcitrante sol primaveral en busca de ayuda, quieren que el Gobierno Federal vuelva sus ojos a la Comarca Lagunera y organice fuentes de trabajo, y así los hombres de esa región, obtengan para sus hijos el pan para mitigar el hambre que ahora inclemente los azota.
No había pasado desapercibida la marcha que desde el pasado lunes se inició en San Pedro, Coahuila, estábamos en espera de que la reciedumbre de la mujer mexicana diera muestras de férrea voluntad siguiendo adelante en la tarea que se han marcado, y ayer, cuando oficialmente se nos comunicó que habían reiniciado la marcha desde Paila, acudimos a recoger su sentir, buscando para nuestros lectores, la realidad y objetivo de esa original marcha. Hasta el momento ni el aire, frío o calor les ha menguado su intento y aunque lentamente marchan a razón de veinte a treinta kilómetros diarios, progresan en su avanzada, habiendo pernoctado anoche en Loma Bonita en donde cansadas, pero optimistas, dijeron a este matutino que para el domingo o lunes llegarán a Saltillo, prosiguiendo de inmediato su marcha a la capital del País.

ANÉCDOTA PERSONAL: Las mujeres tuvieron que luchar contra las inclemencias del desierto entre otras los fuertes vientos, casi siempre acompañados de tolvaneras, contaba mi mamá que cuando eso sucedía, las mujeres más delgadas tenían grandes dificultades para avanzar, ya que el viento no se los permitía, entonces se agarraban de los cinturones de los hombres que las acompañaban como auxiliares. Creo justo mencionar los nombres de los mismos hombres valerosos, que como únicos varones comisionados, acompañaron a modo de protección a nuestras caminantes: Juan Nájera Alonso, Leopoldo Estrello, Juan Nolasio, Juan Juárez Macareno y Alejandro Gutiérrez Murguía.

Férrea Voluntad de las Mujeres

Por Ignacio Quiroz M.
El Sol del Norte

También vienen “asesorando” al grupo las señoras Mercedes Murguía de Gutiérrez, Aurora García de Navarro, Concepción Díaz de Gutiérrez y Juanita Medellín de Gutiérrez, disponiendo durante la jornada todo lo necesario para que las señoras de más avanzada edad y consecuentemente de poca salud, puedan ser atendidas y si es necesario, regresarlas a su lugar de origen, pero estas, renuentes a todo, dicen que “prefieren quedar en el camino para demostrar con su voluntad que cambian este sacrificio, por una vida mejor para los suyos”.
Ahí, bajo el inclemente sol, preparan sus exiguos alimentos, refrescan con agua cristalina sus gargantas y alegremente cantan canciones regionales, improvisando corridos con su situación. Entrevistamos a la señora Laura Estela Díaz de León, que siendo madre de tres niños, los ha dejado en el terruño para ir en busca de su futura felicidad. Nos dice: -“mis hijos necesitan alimento, la falta de trabajo hace que estemos en completa pobreza, por eso vamos a México, queremos que se ‘abran trabajos’…”
Más allá, rodeada de muchas otras caravaneras, estaba Leandra Ramírez de 52 años, deja en San Pedro a sus ocho hijos pero va contenta porque tiene esperanzas de “que haya trabajo para bien de las familias campesinas…”
Ninguna quiere decir nada personal, al unísono gritan –“no somos políticas solo queremos que haya trabajo en nuestra tierra…”
Exactamente en una simbólica línea que trazaron a la vera de la carretera, donde marcaron hasta ayer 111 kilómetros de marcha, se entregó una copia del memorándum que llevan a las Autoridades Federales, (el cual ya se presentó en páginas anteriores).

“Adelante, Siempre Adelante”, Afirman

Pude concluir, fácilmente, por su pliego petitorio, que dentro de ese movimiento hay mucho de razón, son los eternos problemas que abaten al agro mexicano y son siempre los obstáculos por los cuales, el campesino no puede franquear su existencia a una vida mejor.
“Ya hemos sentido determinada presión”; nos dijo una de las auxiliares, “La Policía Federal de Caminos impide que algunos ‘tráileres’ ayuden al transporte de las más ancianas y sabemos también que se negó permiso para que algunas gentes de Monterrey enviaran camiones, pero eso, lejos de debilitar nuestra voluntad, la hace más fuerte y ahora más que nunca tenemos intención de caminar más rápido para llegar a nuestro destino y cumplir con los nuestros la intención que nos trazamos, San Pedro tiene esperanzas en nuestro esfuerzo y no les vamos a quedar mal”.
Precisamente, pudimos darnos cuenta nosotros que de algunas partes y de San Pedro les envían agua, pan, frutas y algunas pastas, pero aunque dispongan de esos alimentos la jornada que se han echado a cuestas es dura y ahora se espera que la intervención federal, (ya que han sido visitadas por gente de Gobernación), haga que se dicte alguna maniobra para evitar ese doloroso espectáculo.  

115 Kilómetros han Caminado las Valerosas Mujeres

Por Ignacio Quiroz M.
El Sol del Norte

Loma Bonita, 23 de mayo.

Pese a que se han registrado varias deserciones, el grupo de las mujeres que integran la “Caravana del Hambre” luce más numeroso a su arribo a este pintoresco punto, si pintoresco se le puede decir a algo verde –que contrasta con el arenoso desierto y la intermitente cinta asfáltica.
Son las 21.30 horas.- Un vientecillo frío ha empezado a soplar, esta noche puede llover, amenazadoras nubes ocultan las estrellas. Hay alegría  entre los miembros de este homogéneo grupo de sampetrinas.
-“…ya ve. Se han ido algunas, pero han venido el triple”. En realidad hay caras nuevas en el grupo, sampetrinas que se unen a la protesta, por la falta de fuentes de trabajo, por el hambre que impera en sus hogares, en fin por una serie de cosas, todas ellas tendientes a terminar con la miseria.
Y aunque le parezca imposible, con el conjunto marchan, también la señora Manuela Cárdenas viuda de Ríos, anciana de 67 años de edad, que es quién prácticamente sostiene a dos hijas y catorce nietos. -¿Cómo le hace?, preguntamos. “Planchando y lavando”, contesta. “Ahora voy en busca de algo justo, vamos a conseguirlo, de eso esté usted seguro”-, añade. Virginia Torres, viuda de Mendoza, de sesenta y ocho años, también marcha en la caravana y aunque no parezca, es del grupo puntero de las que encabeza por lo regular la larga hilera, que por un lado de la carretera causa el asombro de turistas, la comprensión de los traileros y la curiosidad de muchas personas.
Un padecimiento de asma no ha sido motivo que detenga a la señora Francisca Rodríguez viuda de Olasio, de cuarenta y tres años, madre de nueve hijos, quien se gana la vida lavando y planchando ropa. “Cuando se me cierran las puertas, hasta limosna pido. Prefiero ponerme roja, que mis hijos se queden sin comer” insistió. Ni las lluvias ni las granizadas, ni siquiera las autoridades municipales, ni estatales han podido detenerlas.
Solo un hombre, uno solo en México, puede dar fin a este inenarrable sacrificio. El Presidente de la República.

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